
Recuerda estirar después de hacer tus ejercicios del dia. Aquí te dejo dos opciones de estiramientos. Puedes hacer 5 minutos o hacer el video de estiramiento completo.
Libro: El poder de la intención de Wayne Dyer (Páginas 163-166)
Medita sobre la importancia de lo que estás leyendo. Eres una parte de Dios. Eres un creación viva emanada de la mente universal de la Fuente omni creadora. Dios y tú sois lo mismo. En palabras muy sencillas cuando te amas a ti mismo y confías en ti, amas la sabiduría que te creó y confías en ella, y, cuando no consigues amarte ni confía en ti mismo, estás negando esa sabiduría infinita en favor de ti.
Tu ego es el único responsable de los sentimientos de duda y rechazo de ti mismo. Cuando intentas vivir según los baremos de bajo nivel de tu ego, eres rehén de ese mismo ego. Se calibra tu valía como persona por lo que has adquirido y lo que has logrado. Si tienes menos cosas eres menos valioso y, por consiguiente, no mereces el respeto de los demás. Si los demás no te respetan y tu valía depende de cómo te vean los demás, no puedes siquiera concebir el respeto de ti mismo. Te conviertes en rehén de esa baja energía del ego, que te impulsa constantemente a respetarte a ti mismo a través del respeto de los demás.
La convicción de tu ego de que estás separado de todos, separado de lo que te falta en la vida, y algo aún más atroz, que estás separado de Dios, pone todavía más obstáculos a tu capacidad para estar a la altura de la intención del respeto a ti mismo. La idea que mantiene el ego de la separación fomenta los sentimientos de competir con todos y de calibrar tu valía por las veces que acabas siendo el vencedor. Como rehén del ego no lograrás respetarte a ti mismo porque te sientes juzgado por tus fracasos. Ser huésped de Dios significa ver siempre tu auténtica conexión con la Fuente. Es comprender que resulta imposible desconectarse de la Fuente de la que procedes.
Al amarte y respetarte acoges a Dios e invitas a la energía de la Creación a tu consciencia, a tu vida cotidiana, mientras te conectas a la fuerza de la intención. La energía de la intención y el respeto por ti mismo. Si no te consideras digno de hacer realidad tus intenciones en cuanto a la salud, la riqueza o las relaciones amorosas, estarás creando un obstáculo que impedirá que llegue el flujo de la energía creativa a tu vida cotidiana. Recuerda que en el universo todo es energía, que se mueve a distintas frecuencias. Cuanto más alta sea la frecuencia, más próximo estarás a la energía espiritual. En las frecuencias más bajas te encuentras con la escasez y los problemas. La intención misma es un campo de energía unificada que dispone dar la vida a todo. Este campo alberga las leyes de la naturaleza y es el dominio interior de todo ser humano. Es el campo de todas las posibilidades, tuyo por obra y gracia de tu existencia. Mantener un sistema de creencias que reniega de tu conexión con la intención es la única forma de no llegar a la fuerza de la intención desde el campo de lo infinito. Si estás convencido de que no eres digno de disfrutar de ese campo de todas las posibilidades, irradiarás esa clase de baja energía, que se convertirá en la pauta de la energía que atraes, y enviarás al universo el mensaje de que eres indigno de recibir la ilimitada abundancia del Espíritu creador.
